domingo, 17 de enero de 2010

Cuando tu hermana de 12 parece de 18

Cuando tu hermana de 12 se corta el flequillo y parece de 18... alarma de hermano mayor: activada. Más allá de cualquier chiste obvio, de esos del tipo "esta nueva generación de chicos se zarpó de danonino" o "les dieron mucha pechuga de pollo", la conclusión es un poco negativa para la gente de mi generación, los del '89. Yo recuerdo que en primaria todos éramos unos enanos sin remedio y si había un compañero alto, era porque era repetidor. Ese prejuicio estaba permitido.
Puntualmente el cambio se empezaba a notar en sexto o séptimo grado, cuando las chicas empezaban aser más altas y te miraban desde arriba. Y uno seguía esperando el famoso estirón justiciero. Recuerdo todavía a la gente de Johnson & Johnson calmándonos a los varones, diciendo que es normal que las chicas se desarrollaran antes. Recuerdo cómo al final de la charla nos hicieron salir a todos los varones para dejar solas a las chicas y entregarles tohallitas. Las pobres después se desvivían para esconderlas de nuestra mirada curiosa en el aula. En ese momento, crecer dolía en serio.
Pero ahora tenés pibes de 14 años que ya vienen con cuerpo de gimnasio. Y (no hay derecho) chicas de 13 que parecen de 20. Pibas que para mirarlas parece que tenés que pedirles el documento. Claro, para los varones que no tienen una hermana menor de esa edad, es demasiado fácil. A mí tampoco me importaría demasiado, si no tuviera un caso como éstos es mi propia casa.
Mi hermana tiene 12 años y desde siempre fue una adelantada a los hechos de crecimiento. Se pone un pantalón chupín y cuando salimos a comprar al supermercado, parece que la tengo que agarrar de la mano para evitar las miradas babosas. Sí, lo admito. Soy hermano mayor y el carnet de guardabosques ya lo tengo plastificado y colgando del cuello. Ella, cada vez me hace el trabajo más difícil. Casi recago a puteadas a un cartonero que se atrevió a silbarla. ¡Eh, tiene 12 años!
Y demás está decir que la moda "Casi Ángeles" no me ayuda para nada. Me complica más la situación. El mejor amigo de mi hermana es un cepillo para el pelo, y la ropa. Y la lucha es de todos los días, voy a buscar a mis hermanas a la salida de la escuela y las traigo a casa. Está de más decir que mi hermana se escapa con las amigas para venirse con ellas y sólo mi hermana más chiquita se queda a mi lado para tomar el colectivo. Claro, tiene nueve años y una necesidad básica de protección.
Mi hermana de 12 se va y empieza a conocer el mundo, como lo hacía yo a su edad. ¿Será por eso que yo reacciono así? A veces soy tan patético que no me reconozco a mi mismo. Pero de algo estoy seguro. No quiero que mi hermana termine como esas pibas que veo por ahí, que tienen una pollerita del mismo largo de la vincha que tienen en el pelo. Cris Morena, te recuerdo y te maldigo a cada momento.
Encima, hace una semana mi hermana se cortó el flequillo y parece de 18. Más que nunca. Le falta pelar ombligo y cagamos todos. Pero ahi estoy yo, para recordarle su edad, lo que tiene en la cabeza, que tiene mucho futuro y que se prepare para el Rancho. Creo que en estas líneas queda bastante claro lo paranoico que es ser hermano mayor hoy en día. Los que estén en mi situación me van a entender. Los que no, seguramente me van a decir que soy un loco incurable. Y lo peor, es que algo de verdad van a tener.

jueves, 7 de enero de 2010

10 AÑOS DE DEPORTE EN EL SERRANO CORNER

Una abuela rubia con rulos está sentada en un banco al costado de una cancha. Se llama Ana María. Tiene la mirada fija, concentrada. Está muy ocupada. Cada tanto, se escucha un grito de gol y ella saca un papel, una lapicera y anota. "Soy la que lleva el puntaje. Vengo a ver a mi sobrino", dice. No quiere ser entrevistada, está verdaderamente ocupada.
Su sobrino, un hombre de unos 30 años, está jugando con sus amigos en una de las seis canchas del Serrano Corner, un club deportivo ubicado entre Serrano y Padilla, en el barrio de (Almagro).
"Venimos acá porque nos queda cerca, es un lugar bien cuidado. Jugamos todos los martes a la noche, después del trabajo y la facultad, en una cancha fija", cuenta Matías después de usar una de las canchas. Tiene 22 años y es estudiante de ingeniería electrónica. Trabaja en Edesur.
Las canchas del Serrano Corner son sintéticas o de caucho para unos cinco, seis o siete jugadores por cada equipo. Son seis canchas, y cada una homenajea a una figura del fútbol con un dibujo en la pared. La número 1 tiene a Filliol, la 2 a Kempes, la 3 a Maradonna, la 4 a Batistuta y la 5 a Caniggia. La última es la más nueva. Tiene cinco años. Tiene pintada la figura de un juez de línea.
Débora trabaja hace ocho años en la cabina donde recibe las reservas para las canchas. "Voy manejando ser mujer y trabajar acá", confiesa. "El fútbol es un deporte con violencia", sostiene, "acá se han agarrado a trompadas, pero nunca hubo sangre ni botellas por la cabeza. Los compañeros enseguida separan a los que se están peleando". También reconoció que nunca tuvieron que llamar a la Policía.
Anteriormente el predio era una curtiembre, después un depósito y hace aproximadamente unos 10 años es el club que eligen centenares de niños, jóvenes, adultos, mujeres, hombres, para jugar deportes como el fútbol, básquet, hockey. Escuelas de la zona, como el San Javier y el Paideia utilizan las instalaciones para sus clases de educación física.
En la entrada, está el bar que tiene un gran televisor fijo en un canal deportivo. Allí los hinchas del club y de la zona se juntan para ver partidos. También está la infaltable vitrina con trofeos del club. Ahí funciona la escuela de fútbol "San Marcelino", cuyo equipo siempre juega de local en los torneos internos. Hay 18 copas en exhibición, de las cuales solamente dos son de un segundo puesto. Casualmente todas las demás, son de primer lugar. Un club como éste, debe estar respaldado por un equipo campeón.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Del Rancho a Eter, y que la ironía empiece a girar... (2008)


Hoy a eso de las nueve de la mañana me tomé el 36 para ir a conocer uno de los lugares que seguramente van a ser los más importantes en los próximos años de mi vida. O eso espero.

Después de confundirme estúpidamente Acevedo con Eduardo Acevedo, de cruzar todo el Parque Centenario y caminar varias cuadras más, llegué.

Pedí la información, los requisitos, etc. Y me inscribo dentro de un par de días.

Todavía sigo en la emoción de que esto que alguna vez soñé, esté comenzando. Una cosa más para agradecerle a mi mamá eternamente, que me impulsa desde lo que puede.

Aunque todavía un par de materias me aten al Rancho, tengo la fe de que con un poco más de esfuerzo todo se puede... aparte voy a poner en práctica lo que aprendí en el Rancho: cuando tenés un problema enfrente, buscar una solución creativa y efectiva.

Vuelvo al mismo punto al escribir que a pesar de estar en la misión de recibirme de Técnico Químico, no me tiembla la voz al afirmar que quiero ser Periodista. Así, algún día, la Señora Mirtha Legrand (o lo que quede de ella) me presentará en su mesa como "Damián Salas, técnico químico, periodista..."

Claro, ahora lo que se viene son materias rarísimas... a ver qué entra en esta cabeza Ranchera.

Por supuesto, esto incluye también la búsqueda de un trabajo que respalde el pago de las cuotas, el pago del celular, la puesta a punto de mi cumputadora (que ya cumple cinco años la pobre), y tal vez... internet???
¿Cómo un futuro periodista no tiene internet? ¡por favor!

¿Mi misión? ¿Mi ambición?
Casi nada, vivir de lo que me llena realmente. Vivir para escribir: para informar, para divertir, para pasar el rato, para inclusive pensar...
Pero eso requiere que me enseñen a hacerlo correctamente, porque soy sincero al admitir que sé que me falta mucho mucho para aprender a "escribir".
Es más, si saben un par de cosas de literatura, van a poder darse cuenta de que muchísimas de mis oraciones tal vez ni tengan sujeto o predicado. Me causa gracia por ahora.

Y no parar hasta ver que un libro (que más allá del título) tenga las palabras "Damián Salas" como autor, para también en la parte de agradecimientos, poder cumplir uno de mis deseos más profundos: dedicarlo a mis amigos, a los que están siempre, a los que compartieron conmigo desde una charla, una risa, una salida, hasta lo más profundo y significativo. El Rancho seguirá por siempre en mí, y en las palabras de este futuro periodista, que empieza a formarse en Marzo de 2009.

Una parte importante de este nuevo desafío va a ser seguir contando con la fuerza que me aportan mis amigos, que están siempre, que arman salidas a las que me prendo sin dudar (o con la ayuda de Julián...).
Por ahí alguien que me lea se esté dando cuenta de que no paro de agradecer a mis amigos siempre que escribo algo, pero son, sinceramente, una de las cosas que me impulsan y me dan energía para darle adelante con todo lo que me proponga.

Y este va a ser un camino de 3 años, en los que espero seguir contando con las personas más importantes.

Y espero que todo lo que me enseñó el Rancho me acompañe siempre y no se me olvide nunca.

Gracias.

Chau chau Rancho (2008)


Dentro de algunos meses, voy a tener que dejar el Rancho.
Y esa es una idea que no me imaginé nunca.
El año pasado vi a mis amigos recibir su "diploma" y emocionarse al vivir ese momento. Yo, desde las sillas de los invitados, aplaudía y me emocionaba a lo lejos, pero no viví ese momento como ellos.

Ahora que ese momento se acerca, no sé que pensar.
Y pasa que todavía recuerdo cuando entré a primer año, a 1ero 5ta.
Tan chico, de cuerpo y mente. Llegué al Rancho con cinco amigos más de la escuela.
En esos días el Rancho te parece tan normal, tan corriente.
E incluso tan gris.

Lo único que me gustaba más que nada, eran los recreos. Salir al patio a amontonarme con mis amigos y con mis compañeros nuevos.
Quien pensaría que ahora, más grande, más viejo quizás, iba a odiar tanto ese momento: el recreo.
Salir a amontonarme con tanta gente, con tanta tribu urbana dando vuelta. ¿Para qué?

Y es que eso, junto con un montón de cosas más, cambiaron conmigo alrededor de los siete años que pasé por el Rancho.

A medida que avanzaban los años, y llegué al ciclo superior, el sentimiento sólo se afianzó.
Dentro de lo que es laboratorio y cuarto, quinto o sexto año, te empezás a dar cuenta de lo grande que es esto, de lo increíble que es.

Aprender a pensar, a deducir, a ganar experiencia, a ganarme más amigos, a valorar lo que tenemos.

Y digamos la verdad, el Rancho tiene mil defectos, mil cosas que todos querríamos cambiar o mejorar.
Pero a lo largo de estos años, aprendi a tomarlo con humor, y a buscar siempre otra opción.
A no quejarme de los problemas, a buscarles solución.

Particularmente yo aprendí eso. Y lo aplico en mi vida fuera del Rancho.

Ahora que faltan meses, voy a extrañar ese ambiente. Ese ambiente amistoso. Mis amigos. Los ayudantes de laboratorio. Los profes que se ganaron mi respeto y admiración. Los que no me agradaron del todo.
Que los auxiliares de la cabina de entrada cada día me deseen suerte, también se va a extrañar.

Hasta el gimnasio todo embarrado se va a extrañar. Aunque yo hacía poco y nada en educación física.

Las interminables charlas en las macetas circulares del patio del Rancho, hasta que Martínez o Diana nos llamen para que subamos a la división.

El año próximo, cuando el Rancho ya forme sea parte importante de mi pasado, todos estos recuerdos junto con un montón más, van a seguir latiendo fuerte.

Y son, los que me van a ayudar a emprender el camino hacia mi gran sueño, hacia lo que quiero hacer de mi vida.

Y agradezco al Rancho y su gente, a mis amigos, por ayudarme a tener los valores y los ideales que tengo ahora. Que son las únicas cosas importantes que me van a ayudar a no bajar los brazos nunca, por más que todo se ponga difícil a veces.

Porque sé que esas cosas son las que más importan.

Cierre del 2008


El Rancho ya está atrás. La secundaria ya terminó y parece que ahora adelante está todo en blanco.
Me quedan 3 materias para dar.
Pero eso no es objeto de este posteo.

Ahora que ya vuelvo a tener todos los días libres, ahora que ya no tengo que correr tras apuntes, me queda la reflexión.

Conocí un montón de gente que se va a quedar dentro mío siempre. Con algunos ya no me voy a ver más, con otros tal vez sí, con otros creo que voy a seguir toda mi vida.

Si fuera por mí, me los llevaría a todos a un monoambiente a vivir juntos, pero la vida es injusta y se va a encargar de dispararnos a todos por caminos distintos, como lamentablemente ya lo está haciendo.

¿Lamentablemente? No, corrijo la palabra. Un "por suerte" creo que queda mejor.
Porque después de todos estos años, me siento listo para decir un "adiós", sabiendo que todo en el futuro va a estar bien para todos.

Disfruto estos días como si fueran oro. Está bueno porque después de meses de preocuparme por fotocopias, por tp's (aunque reconozco que la ausencia de varios profesores hizo el año más light) tengo tiempo para encontrarme conmigo mismo.

Ahora estoy en el período en el que me pregunto a mí mismo si voy a poder contra la vida y contra todo lo que tenga que hacer para llevar adelante mi sueño.
¿Mi sueño? Ser periodista, y que por lo menos alguna publicación mía salga en algún lado con mi nombre.

Y una vez que lo cumpla, seguir mirando hacia más arriba y llegar hasta donde pueda o me dejen.
Casi nada...

Quiero que mi sueldo refleje mis ganas de escribir, que eso me llene, expresarme por escrito y que me vaya bien en eso. Pero sé que en parte depende de la suerte, y como yo generalmente no la tengo, no sé que va a pasar.

Ese pensamiento anterior contrasta totalmente con el título por el que tengo que pelear en Marzo... el de técnico químico, pero es un camino que quiero cerrar ya.

Mi nuevo camino, el de periodismo, seguro va a tener mil vueltas y por eso me preocupa que mi gente, mis amigos, no lleguen a estar ahí.
Por eso me gusta compartir momentos con ellos, para asegurarme de que siguen ahí, de que están conmigo y me dan la fuerza que muchas veces no consigo por ningún otro lado. Me hacen sentir mejor conmigo mismo, cuando tengo mis peores crisis, que son las que tengo contra mi peor enemigo. Yo mismo.

Por eso un mensaje de texto, un posteo en mi fotolog, un saludo siquiera, ya es suficiente para mí. Ya me reconforta pensar que por lo menos por unos minutos pensaron en mí.

Porque en realidad ellos son para mí, el tesoro de la secundaria.

Por ejemplo, yo valoro muchísimo más haber conocido a Evelyn, Luciana, Gisele, Julián, Lorena, que el título que voy a buscar en los próximos meses...

Valoro muchísimo más haber tenido la posibilidad de haber podido conocer a Daniela, Sebas, Guido, Manuel, que me dejaran entrar en su loco mundo por mucho tiempo.

Valoro cosas que muchos por ahí ni siquiera noten. Porque sé darle importancia a lo sencillo más allá de todo.
Y me alegra ser así, me alegra tener la capacidad de divertirme tan fácilmente con sólo verlos.

Valoro este año 2008 desde lo humano, mucho más allá de lo académico o educativo.

Y me pongo contento al hacer el balance del año, que me da un poco más positivo que el anterior, porque priorizo esto, este sentimiento de haberlo compartido con tanta buena gente.

Criticar para destruír

El tatuaje, el piercing, la religión, la sexualidad, al paredón...


Parece que todavía, aunque estemos ya en el 2009, ciertas cosas se mantienen igual que hace mucho. Esta supuesta "liberación" que vivimos, en la cual ya todos hablamos de SIDA, de travestis, de kamasutra, de enfermedades venéreas, de temas tabú, es parcial.

Según la teoría, opinar es dar el comentario que uno mismo tiene sobre un determinado tema. Pero eso no incluye que uno posea el derecho de faltar el respeto a una ideología distinta, que porque alguien piense distinto que yo tenga menos razón.

Por todos lados, lo único que puedo apreciar es eso. Que si otra persona piensa o es diferente, debe ser minimizado al extremo. Igual pensemos un poco lo aburrido y monótono que sería este mundo si todos fueramos personas serias y de traje gris... asusta un poco esa imagen.

Tener internet en mi celular me permite, en mis tiempos libres de verano, meterme en páginas de supuesto debate donde lo único que leo son agresiones disfrazadas de opinión.

¿Ejemplo 1? Tema: "tatuajes". El usuario de nombre "el_angel_muerte", opina que: "Todos los que se hacen tatuajes son personas carentes de personalidad, tienen un problema con su Yo. Mutilan su cuerpo y lo único que demuestran es su vacío interior, deberían ir todos al "sicólogo" antes de ponerse un tatuaje, tienen problemas graves."

Iguales "opiniones" se vierten sobre las personas que tienen piercings. Ahí me siento abordado, así que eso me inspiró a escribir estas líneas.

Mutilar el cuerpo, falta de personalidad, problemas psicológicos... Partiendo de la base, no creo coherente que una persona que se hace llamar "el_angel_muerte" de nickname, tenga autoridad para mandar a nadie a un terapeuta.

Para mí, la base de toda opinión debe basarse primero en un breve vistazo al espejo. Mirarse uno para después mirar a los demás.

Opinar sobre uno, con conciencia, antes de opinar de los demás.

Repito, estamos en el 2009. Y me asusta leer, entre todos esos "opinólogos agresores", formulaciones de preguntas como estas:

*"¿Por que una persona que se tatúa después no puede donar sangre?"

*"¿Cuáles son los peligros de hacerse un tatuaje?"

*"¿Por que las personas se hacen tatuajes en lugares visibles?"

*"No entiendo a la gente que se tatúa ¿por qué van contra la naturaleza de sus cuerpos?"

Con esas cuatro preguntas ya tenemos de sobra para pensar un poco porque estamos como estamos ¿no?.

Primero, lo grave de esto es que estas cosas se escriben en la sección "Yahoo! de preguntas y respuestas", donde usuarios nacionales e internacionales comparten "opiniones" y son en su mayoría vertidas por chicos que no sobrepasan los 25 años.

Segundo, la desinformación. Parece simple. No sé como es el tema, pero opino y agredo porque eso sí sé hacerlo...

Repito: hay que mirarse al espejo, para después hablar.

Una persona que critique los tatuajes, que degrade a los que los tienen, no debería después preguntar cuáles son los riesgos de hacérselos. Es incoherente.

Una persona que critique los piercings y a los que los llevamos, no puede despues desconocer los medios de contagio del SIDA.

Es ignorante.

Una persona que desconoce de religión, no debería después criticar las costumbres específicas de cada credo.

Es irrespetuoso.

Hoy en día, para llevar a cabo una discusión o un intercambio de ideas, hay que saber informarse y saber escuchar y comprender al otro.

¿Ejemplo 2?: En una de mis noches de insomnio, activo la función de "radio" del celular. No había nada adecuado para la hora, hasta que llegué a casi el final del extremo derecho del FM.

Ahí escucho a una señora lamentándose y emocionándose porque su pueblo, que cuenta con una sola parroquia, está a punto de perder al único padre que predica las misas.

"Antes teníamos tres sacerdotes, pero de a uno se los fueron llevando a zonas más cercanas a la Capital. Y el que está ahora, el padre Pedro, que es un cura joven y muy bueno se lo están por llevar también. Ya le están por anunciar el traslado la semana que viene. Y nosotros nos vamos a quedar sin quién nos de la misa y nos escuche."

La locutora que conducía el programa, la escuchaba y sólo preguntaba lo necesario. Cerrado el tema, despide cordialmente a la señora y anuncia la siguiente llamada telefónica.

El tema era otro, totalmente distinto, un señor que se quejaba de los parquímetros del centro de la ciudad, etc.

Lo que me dejó demasiado sorprendido fue el siguiente llamado.

La locutora le da la bienvenida. "Hola soy Pablo, tengo 27 años..." comienza a hablar con una voz relajada y hasta casi desvanecida (tal vez por problemas con el audio de la llamada).

La locutora le pregunta el porqué de su llamado. "No, nada... llamaba para decir que no entiendo el porqué de tanta emoción de esa señora que lloraba tanto por ese cura que se les va del pueblo. No se a quién le puede interesar eso... la verdad no lo entiendo... no me entra en la cabeza la gente así"

Ahí me desperté totalmente y subí el volumen del celular. No podía creer esa forma de hablar. Ya pintaba mal la cosa.

"Bueno, por empezar, vamos a decir que respetamos todos los credos y creencias religiosas. ¿Vos cuál tenés?" encara la locutora.

"Ninguna, desde chico que no piso una iglesia, que no creo en nada..." contesta el chico.

"Y bueno, entonces ahí está el asunto. Para vos no significa nada, pero para esa señora sí. Su vida religiosa es totalmente distinta a la tuya. Vos no estás en condiciones de entender lo que nunca te enseñaron o lo que nunca viviste. En los pueblos es muy distinta la forma de vida que en Capital... Para algunas zonas del interior la fe es una forma de encarar la vida y es importante para ellos..." hablaba respetuosa y suavemente la locutora.

"Sí, puede ser eso" contestó levemente el chico.

"Bueno, algo más para decir..." lo apuró la conductora del programa. "No, era eso nada más... gracias" remató Pablito...

La locutora lo despidió cordialmente agradeciendo la llamada, de igual forma que lo había hecho con la señora hacía unos pocos minutos.

Si era por mí, iba corriendo a abrazar a esa locutora por la forma en la que expresó mi forma de pensar. Uno no puede criticar, agredir o minimizar lo que no está capacitado para entender. Ésa es la moraleja de este artículo que intenté escribir.

Antes de irse a una pausa musical, la locutora dijo: "Seguimos después de esta canción con más llamados en "Hablar por hablar..." muchas gracias por estar ahí".

Hablar por hablar, creo que eso termina de explicar el porqué de la gente que critica para destruir innecesariamente. Tal vez, ellos tengan la necesidad de "HABLAR POR HABLAR" y ésa sea la explicación más cercana a entenderlos. Si es que se puede...

¿San Pedro recibe el cheque?


"Con razón a veces Dios no me escucha... ¡no sé como enviarle el cheque!"

(Otra vez la iglesia universal en mis dudas)

¡Si no hubiéramos sacrificado, no habríamos obtenido todas las bendiciones que recibimos!

"Un año antes de casarnos, Pablo y yo decidimos comenzar a ahorrar, para poder cumplir nuestro sueño de tener una hermosa fiesta, una linda luna de miel, y poder equipar nuestra futura casa. A raíz de esto, decidimos no realizar ningún tipo de gastos, e íbamos ahorrando EN DÓLARES. Unos pocos meses antes del casamiento, llegó la Campaña de Israel y decidimos hacer un verdadero SACRIFICIO. Nos sentimos tocados a realizar en esa Campaña un verdadero ACTO DE FE. Entregamos TODOS nuestros ahorros y pusimos nuestra vida en las manos de Dios para ver algo sobrenatural. Al principio nos dio miedo, porque incluso, ya habíamos entregado las invitaciones, pero luego sentimos una seguridad de que si dábamos LO MEJOR, no podríamos recibir otra cosa que lo mejor por parte de Dios. Y así fue. Dios no tardó en responder. No sólo nos casamos, tuvimos nuestra fiesta, nos fuimos de Luna de Miel, y equipamos nuestra casa con muebles nuevos, sino que a los tres meses de casados, pudimos comprar un semipiso de cuatro ambientes y un auto. Pero eso no fue todo, sino que a partir de allí, hubo una bisagra en nuestras vidas. Al poco tiempo, ese auto lo cambiamos por otro, y luego por un OKm. Mi esposo se recibió de Ingeniero Industrial en tiempo récord, y comenzó a trabajar en una empresa multinacional muy grande. Yo me recibí de Abogada y trabajo en forma independiente, que es lo que siempre soñé" cuenta Fiorella.

Está bien. Reconozco que haber levantado el diario que dejaron en mi puerta, sabiendo que se llamaba "El Universal", y haberlo leído fue mi culpa.

Pero no me podía perder leer las cosas que estas personas tienen el atrevimiento de publicar.

Era Domingo a la tarde y tomando mate veo el titular... "Ellos sacrificaron y fueron recompensados". Y te ponen la fotito de la pareja feliz, una rubia y un morocho con cara de "me gané el Loto".

En todo el diario, si es que le podemos decir diario a esto, se hacía referencia a una "Campaña" que se hacía en todas esas iglesias, en la que uno mismo (en un acto de fe) entrega todos sus ahorros y espera la "devolucion divina".

Esa idea me explotó y me indignó... me hace pensar en que uno siempre sospechó acerca de cómo esta organización religiosa obtiene los edificios gigantes que tiene, en zonas carísimas de la ciudad. Pero de sospechar, a que te lo confirmen y de esta manera, diciéndote que todos los aportes de plata realizados por sus seguidores son "sacrificios" y que supuestamente después Dios mismo te responde con multitud de cosas materiales me parece tonto.

Tonto y denigrante para las otras religiones también.

Vuelvo a aclararlo siempre. Soy católico, creo en Dios, la Santa Trinidad, los santos, etc. En lo que no estoy creyendo en en la forma en que está siendo representada terrenalmente la religión católica. No creo que los humanos estemos preparados para emitir el mensaje correcto de Dios sin caer en errores horribles de interpretación. Pero bueno, lo respeto.

Pero, la religión católica no creo que transmita ese mensaje que acabaste de leer en el comienzo de este artículo: "Si nos das tu plata... ¿sabés que va a pasar?... Dios te va a traer un Playstation 3".

Igual este no es un artículo de defensa de la religión católica. Es un artículo en el que intento transmitir que esta forma de "evangelizar" para mí está equivocada... Hace muchos años, cuenta la leyenda, un señor se animó a clavar en la puerta de un importante lugar una carta en la que aseguraba que Dios no exige bienes materiales a cambio de milagros o perdón. Cabe aclarar que en esos tiempos, la Iglesia recibía bienes a cambio de perdón de pecados. Algo de historia de segundo año de secundaria.

Bueno, parece ser que ese pensamiento está intentando volver y eso me alarma un poco.

Estamos volviendo a pensamientos de hace siglos, y lo peor es que ese mensaje circula publicado en diarios que se dejan gratuitamente en casas de familia. Es claro que una persona con los ojos abiertos sólo va a leer esto y va a proceder a tirarlo a un tacho de basura, pero una persona desesperada se lo va a creer. Y es así como una persona inocente (o tonta, como ustedes quieran definirlo...) cree en esto del cambio de plata por bendiciones.

Ahora, cada vez que pasen por esos inmensos edificios, ya saben cómo los mantienen. Por actos de "sacrificio" de sus seguidores.

Pero... ahora que sabés esto... ¿no empezás a entender por qué cuando rezabas Dios parecía no escucharte? ¡Te olvidabas de dejarle los $10 en la ventana!.

A todos, guarda con estos mensajes erróneos que circulan. Una sociedad que vuelve a pensamientos de hace siglos, no avanza y se queda en el camino.

Sigamos rezando tranquilos.